Un diagnóstico legítimo mis lágrimas, me liberó del yugo de la inexistente ingratitud para darle paso los síntomas y tratamientos.
Yo atravieso este puente pasando por Todo…
Me resisto
Me doblego
Agradezco
Aprendo
Me enojo
Me rindo
Me aplaudo
Lloro
Me confundo
Admito que lo necesito
Me entregó el aprendizaje
Me paro en la puerta para salir
Me obligo a seguir aprendiendo
Reviso mi trayectoria… La celebro
Me siento junto a alguien que la está pasando mal… Quiero empeñarme para que se recupere
Reviso mentalmente mi lista de pendientes, me afano
Extraño desesperadamente
Me siento vulnerable y poderosa
Cumplo una misión
Me niego a aceptar esa misión
Recibo un vaso desechable pequeñito con dos pastas naranjas, una roja y una blanca, la Enfermera me supervisa como había visto en las películas y cuando las paso con agua sonríe y se retira
Comparto con mis compañeros en una salita donde entra el sol pero está completamente sellada con doble vidrio, el tema de conversación es: “¿cuál es tu diagnóstico?, ¿estabas muy dopado cuando entraste? ¿Qué dosis te dieron hoy?”… me río de nosotros mismos y me parece patética y hermosa esa vulnerabilidad al aire libre que se respira entre el pasillo y la habitación.
He leído un libro y medio✅
He hecho dos piezas de macramé
Una terapeuta me entregó un dibujo de un gato y colores para pintar… que simpleza y que paz en tan poco.
He tenido todo el silencio y la soledad que no había tenido en años… a veces me parece cómoda, a veces me parece aterradora.
He extrañado desesperadamente
He extrañado desesperadamente
He extrañado desesperadamente
He mirado por la ventana con ganas de estar al otro lado de ella…
No soy un diagnóstico, no me define un diagnóstico, mi alma, mi mente y mi ser son mucho más que eso pero al otro lado de Esa puerta que solo se abrirá cuando una orden médica lo apruebe , habrá un humano más consciente de su vulnerabilidad, pero ahora tambien más sana, más equipada, expandida y curiosa por lo que está por venir.